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La mejor guía independiente de Cascais
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La mejor guía independiente de Cascais
Cascais es la localidad turística más importante de la región de Lisboa, un destino estupendo que te animo a visitar, ya sea para pasar unas vacaciones o en una excursión de un día desde Lisboa.
El centro de Cascais es un casco histórico precioso y muy compacto, donde encontrarás la fortificada Cidadela de Cascais, la encantadora villa de los Condes de Castro y la animada Rua Amarela, la calle de los restaurantes. Hay bonitos paseos por la costa, ya sea por el paseo marítimo junto a las playas hasta Estoril o hacia el oeste, hasta los espectaculares acantilados de la Boca do Inferno. En un caluroso día de verano, no hay mejor sitio que el sombreado parque Marechal Carmona o alguno de los muchos y fascinantes museos y galerías de arte.
Cascais sorprende a quien lo visita por la cantidad de cosas que hay para ver. Muchas veces, cuando se lo recomiendo a amigos y familiares, dan por hecho que vienen a la playa, sin darse cuenta de que un día aquí da para ver tanto como Sintra o Évora.
Si estás leyendo esta guía mientras te planteas unas vacaciones en Cascais, te aseguro que en los alrededores hay muchísimo que ver y hacer. El centro de Lisboa está a solo 30 minutos en tren, con toda la emoción y la aventura de una capital llena de vida, y al norte se encuentran los suntuosos palacios de Sintra y las tranquilas colinas del parque natural de la Serra de Sintra.
Mi mujer, que es portuguesa, y yo venimos juntos a Cascais desde 2001, y hemos recorrido cada rincón de esta maravillosa localidad y de sus alrededores. Esta guía te mostrará lo mejor de Cascais y te ayudará a sacar el máximo partido a tu estancia.
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A continuación encontrarás dos listas: los lugares imprescindibles dentro de Cascais (perfectos para una excursión de un día desde Lisboa) y las principales atracciones de los alrededores, para quienes se queden más tiempo. Más adelante en este artículo tienes todos los detalles y la información práctica de cada atracción.
Los lugares imprescindibles de Cascais para una excursión de un día
El Museo Condes de Castro
Esta imponente villa neogótica de color amarillo la mandó construir en 1902 un millonario irlandés del tabaco. Hoy expone su colección particular de arte, que incluye un valioso manuscrito de principios del siglo XVI con una de las imágenes más antiguas de Lisboa.
La Boca do Inferno
Una espectacular cueva marina derrumbada en la que las olas del Atlántico rompen a través del arco de roca que queda en pie, y que durante los temporales de invierno lanza impresionantes columnas de espuma; de ahí su nombre tan acertado, «Boca del Infierno».
Praia da Rainha
Esta playa diminuta pero perfecta, en pleno centro de Cascais, debe su nombre real a la reina Amélia, que la reservó en 1889 como su rincón privado para bañarse.
El paseo marítimo de Cascais a Estoril
Un bonito paseo costero de 2,3 km que pasa junto a playas con encanto y grandes villas del siglo XIX. Es el mejor paseo corto de la región y tiene cómodas conexiones en tren.
Casa de Santa Maria y el faro
El regalo de bodas que Jorge O'Neil hizo a su hija en 1910 es un buen ejemplo de arquitectura tradicional portuguesa, junto al característico faro de Cascais, revestido de azulejos azules y blancos y con una curiosa torre cuadrangular.
Casa das Histórias Paula Rego
Este llamativo museo, con dos torres inspiradas en el Palacio Nacional de Sintra, alberga las mejores obras de la artista moderna más célebre de Portugal (1935-2022).
Cidadela de Cascais
Una imponente fortaleza del siglo XVI que en su día defendía el estuario del Tajo y que hoy acoge un hotel con mucho estilo y un exclusivo centro de artesanía.
Parque Marechal Carmona
Los tranquilos jardines que rodean la mansión de los Condes de Castro tienen estanques con patos, pavos reales y una encantadora minigranja de animales, perfecta para ir en familia.
Puerto deportivo de Cascais
El moderno puerto deportivo está junto al puerto pesquero tradicional, y el contraste entre los yates de lujo y las coloridas barcas de faena tiene mucho encanto.
Museu do Mar Rei Dom Carlos I - La antigua residencia del rey Carlos junto al mar alberga hoy un interesante museo que repasa la tradición pesquera de Cascais a través de maquetas de barcos y objetos marítimos.
Lo más destacado para unas vacaciones en Cascais
Si estás planeando unas vacaciones en Cascais, estos son los cinco mejores lugares de los alrededores que no te puedes perder:
Excursión de un día a Sintra
Las frescas colinas de la Serra de Sintra están salpicadas de palacios extravagantes y villas del siglo XIX, como el colorido Palacio da Pena, la Quinta da Regaleira con sus místicos pozos iniciáticos y el antiguo castillo de los moros, que serpentea por las cimas. Más allá de las atracciones famosas y de las multitudes de turistas se encuentra el Palacio de Monserrate, uno de mis favoritos, además de exigentes rutas de senderismo por las colinas boscosas: guía de Sintra.
Excursión de un día a Lisboa
La animada capital de Portugal lo tiene todo, desde barrios tradicionales en lo alto de las colinas y museos de primer nivel hasta bares en azoteas con mucho ambiente y una escena creativa de vanguardia. Lisboa está a solo 30 minutos en tren, así que una excursión de un día para explorar la ciudad es un complemento estupendo para unas vacaciones en Cascais: Excursión de un día a Lisboa.
Los acantilados del Cabo da Roca
Estos acantilados se alzan en el punto más occidental de la Europa continental, un lugar que en la Edad Media se consideraba el límite del mundo conocido. Es una costa salvaje y azotada por el viento, donde acantilados de 140 metros se desploman de forma espectacular sobre el Atlántico: Cabo da Roca.
Praia de Carcavelos
La mejor playa de la costa de Lisboa y mi apuesta segura en un día caluroso de verano. Este enorme arenal dorado de 1,5 km entre Cascais y Lisboa ofrece espacio de sobra incluso en pleno verano, y atrae a familias por sus aguas tranquilas y poco profundas y a surfistas por sus olas atlánticas constantes: Guía de la Praia de Carcavelos
Praia do Guincho
Un tramo de playa atlántica salvaje rodeado por el espectacular paisaje de la Serra de Sintra. Los surfistas más valientes se dejan tentar por las enormes olas, los kitesurfistas se baten con el fuerte viento y los ciclistas suben por las empinadas rutas costeras, mientras que los amantes de la buena mesa disfrutan de uno de los mejores restaurantes de la zona, el Mar do Guincho.
A continuación tienes un mapa interactivo con los mejores lugares de Cascais (en verde) y de sus alrededores (en azul). Acerca o aleja el zoom para ver todas las ubicaciones.
Lugares de Cascais (verde): 1) Condes de Castro 2) Acantilados de la Boca do Inferno 3) Praia da Rainha 4) Paseo marítimo de Cascais a Estoril 5) Casa de Santa Maria y faro 6) Casa das Histórias Paula Rego 7) Cidadela de Cascais 8) Parque Marechal Carmona 9) Puerto deportivo de Cascais 10) Museu do Mar Rei Dom Carlos I
Lugares de los alrededores de Cascais (azul): 1) Sintra 2) Lisboa 3) Cabo da Roca 4) Praia de Carcavelos 5) Praia do Guincho 6) La N247 7) Praia do Guincho 8) Paseo marítimo de Oeiras 9) Campo de golf Oitavos Dunes 10) Casino Estoril
En la siguiente sección se describen con más detalle los lugares más destacados de Cascais.
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Esta llamativa villa de color amarillo canario es la joya arquitectónica más caprichosa de Cascais, una fantasía neogótica encargada en 1902 por el millonario irlandés del tabaco Jorge O'Neil. Diseñada por Luigi Manini (autor también de la Quinta da Regaleira de Sintra), la mansión integra con ingenio una torre de piedra del siglo XVII en su conjunto romántico, unida por un puente cubierto que se ha convertido en una de las imágenes más emblemáticas de Cascais.
En su interior, los gustos eclécticos de O'Neil cobran vida en salas ricamente decoradas con azulejos del siglo XVII, techos de madera tallada y muebles indoportugueses. La biblioteca alberga nada menos que 25.000 volúmenes, y la joya del museo es la Crónica de Dom Afonso Henriques, un valioso manuscrito iluminado de 1505 que contiene una de las representaciones más antiguas que se conocen de Lisboa, un testimonio de valor incalculable de cómo era la ciudad antes del devastador terremoto de 1755.
En un gesto admirable, O'Neil donó toda su finca a Cascais en 1924 con la condición de que se convirtiera en museo público. Hoy puedes recorrer esta cápsula del tiempo de la vida aristocrática, subir a la torre para disfrutar de las vistas al mar y pasear por el colindante Parque Marechal Carmona, con sus pavos reales. El museo refleja a la perfección la época en que Cascais pasó de ser un pueblo de pescadores a lugar de recreo de los ricos.
Al oeste de Cascais se extiende una costa escarpada de acantilados muy erosionados, castigados por la furia del océano Atlántico.
La Boca do Inferno es una formación costera singular: una cueva marina que se derrumbó y dejó solo un arco en la roca, que en su día fue la boca de la cueva. Durante los temporales de invierno, olas enormes rompen a través de la abertura y lanzan la espuma hacia arriba. Eso sí, ¡en un día de verano en calma será mucho menos espectacular!
La Boca do Inferno está a un agradable paseo de 20 minutos desde el puerto deportivo y es un complemento interesante para tu excursión de un día.
Entrada de la Boca do Inferno por el lado del mar, vista desde el mirador del acantilado.
Las olas rompen a través de la Boca do Inferno en un ventoso día de enero
Esta pequeña playa hace honor a su nombre real (Playa de la Reina). En 1889, la reina Amélia de Orleans y Braganza hizo de esta cala de formas perfectas su rincón privado de baño mientras veraneaba en el cercano Palácio da Cidadela. Esta playa resguardada, de aguas tranquilas color turquesa y arena dorada enmarcada por acantilados erosionados, le ofrecía la intimidad que correspondía a una reina.
Hoy en día, a pesar de su ubicación céntrica, a unos pasos del casco histórico por una escalera empinada, la Praia da Rainha conserva un aire íntimo y apartado. Eso sí, su pequeño tamaño y su belleza espectacular hacen que en verano se llene de gente. Lo que suelo hacer en verano es pasar por delante al venir de la estación de tren para ver cuánta gente hay y, si está a rebosar, sigo hasta la Praia da Conceição, mucho más grande.
La bonita Praia da Rainha, la elegida por una reina...
El sendero costero de 2,3 km que une Cascais con Estoril es el paseo corto más bonito de la zona. Conocido popularmente como el Paredão («gran muro»), este paseo llano y peatonal ofrece una estampa fascinante de la vida playera portuguesa, con playas doradas y olas del Atlántico como telón de fondo.
Partiendo de las playas del centro de Cascais, el sendero serpentea junto a una sucesión de calas encantadoras, como la Praia da Rata y la Praia da Poça. Por el camino encontrarás la Piscina Oceânica Alberto Romano, una gran piscina de agua de mar construida entre las rocas, y magníficas villas del siglo XIX de la «Riviera portuguesa». La ruta termina en la glamurosa Praia do Tamariz de Estoril, a los pies del famoso casino que, según dicen, inspiró el Casino Royale de Ian Fleming.
Las primeras horas de la mañana son para los corredores y la gente que pasea al perro, mientras que por la tarde se ven familias camino de la playa y parejas paseando de la mano. Con cafeterías y quioscos repartidos por todo el recorrido, es imposible pasar sed en este precioso paseo junto al mar. Es uno de mis paseos favoritos de toda la región de Lisboa, y en primavera se disfruta especialmente.
El Paredão de Cascais pasa junto al palacio de los Duques de Palmela y la piscina de agua de mar Alberto Romano
El Cabo da Roca es el punto más occidental de la Europa continental, un paisaje árido y azotado por el viento, con acantilados colosales y un Atlántico embravecido. Si lo visitas, entenderás por qué los marinos medievales creían que estos acantilados de 140 metros de altura marcaban el fin del mundo.
Un monumento de piedra coronado por una cruz señala el lugar y lleva inscritas las acertadísimas palabras del poeta Luís de Camões: «Onde a terra se acaba e o mar começa» (Donde la tierra se acaba y el mar comienza). El faro rojo y blanco, en funcionamiento desde 1772, sigue guiando a los barcos que pasan junto a este punto clave de Europa.
La puesta de sol aquí es una de las experiencias más mágicas de Portugal, cuando el sol se hunde directamente en el horizonte infinito del Atlántico.
Consejo: Si vas, prepárate para un viento fuerte y para que haga bastante más fresco que en Cascais. En lo alto de los acantilados, sin ningún resguardo, sopla el viento incluso en los días de calor, y a menudo oigo a turistas vestidos solo con ropa ligera de verano quejarse: «¡Qué frío hace!».
El imponente faro del Cabo da Roca
La Praia da Ursa es una de las playas más bonitas de la región de Lisboa, pero el camino de bajada es accidentado y exigente.
Las preciosas Praia da Duquesa y Praia da Conceição son dos playas contiguas que forman el arenal más grande de Cascais, un escenario fantástico para pasar un día de playa.
Estas playas tienen arena dorada, aguas tranquilas y un sinfín de actividades (kayaks, hinchables), además de una amplia oferta de chiringuitos y cafeterías. Sus aguas tranquilas y limpias son perfectas para ir en familia.
La Praia da Conceição
En una época en la que los portugueses adinerados se afanaban en llenar sus casas de boato de inspiración francesa, esta villa tomó el camino contrario. Construida en 1902 como regalo de boda de Jorge O'Neil a su hija, la Casa de Santa Maria fue diseñada por el arquitecto Raul Lino como manifiesto del movimiento de la «Casa Portuguesa», empleando únicamente piedra y madera locales para crear algo auténticamente portugués y orgulloso de serlo.
El resultado es una delicia. Arcos de herradura de influencia morisca enmarcan galerías sombreadas, las tejas de terracota coronan el tejado y, en el interior, encontrarás revestimientos de corcho que aportan frescor y azulejos del siglo XVII por todas partes. La casa se asoma a una ensenada rocosa, lo que no hace sino aumentar su encanto.
La mayoría de los faros son redondos, altos y blancos. Este se salta todas las reglas. El Farol de Santa Marta es una torre cuadrada y achaparrada, revestida de los característicos azulejos azules y blancos. Se construyó en 1868 sobre las ruinas de un fuerte del siglo XVII que en su día defendía el estuario del Tajo.
Los antiguos edificios del fuerte albergan ahora el Farol Museu de Santa Marta, un pequeño museo dedicado al patrimonio de los faros portugueses. Dentro encontrarás preciosas lentes Fresnel antiguas, paneles sobre la vida solitaria de los faroleiros (los fareros) que cuidaban estas luces de la costa y exposiciones que muestran cómo evolucionó la tecnología de la navegación marítima a lo largo de los siglos.
El plato fuerte es subir a la propia torre, desde donde tendrás algunas de las mejores vistas de Cascais.
La Praia do Guincho es una playa enorme y salvaje, expuesta a fuertes vientos dominantes y a las potentes olas del Atlántico, lo que la convierte en uno de los mejores sitios de la zona para hacer surf y kitesurf. Detrás de la playa se alza el paisaje espectacular y virgen de la Serra de Sintra, con sus colinas azotadas por el viento y sus frondosos bosques.
Un carril bici de 8 km une Cascais con la Praia do Guincho. Recorre la accidentada costa y pasa junto al mercado de Casa da Guia, el faro de Cabo Raso y la Fortaleza do Guincho. Es llano de principio a fin, así que alquilar bicis y pedalear hasta Guincho es un plan muy agradable para media jornada.
Mi mujer y yo hemos hecho este recorrido muchas veces y es uno de nuestros planes favoritos en Cascais. Eso sí, un aviso: no salgas un día de viento, porque las rachas son cada vez más fuertes a medida que avanzas por esta costa atlántica tan expuesta al viento.
La Praia do Guincho, con las nubes cubriendo las colinas de la Serra de Sintra
La Casa das Histórias es uno de los edificios más singulares de Cascais. Sus dos torres piramidales de hormigón en un llamativo rojo terracota son un guiño intencionado a las famosas chimeneas del Palacio Nacional de Sintra, y hacen que el museo se reconozca al instante.
Dentro se encuentra la colección más completa del mundo de la obra de Paula Rego (1935-2022), una de las artistas modernas más importantes de Portugal. Nacida en Lisboa y afincada en Londres durante la mayor parte de su vida, Rego se inspiró en cuentos populares portugueses, canciones infantiles y sus propios recuerdos para crear cuadros inquietantes, de gran intensidad psicológica y absolutamente inolvidables. Sus figuras, a menudo mujeres fuertes y desafiantes, no son bonitas en el sentido convencional, pero se te quedan grabadas mucho después de salir del museo.
Rego nunca rehuyó los temas difíciles. A lo largo de su carrera abordó el sexismo, los abusos y la opresión política, y su obra tuvo un impacto real más allá de los museos. Su «Serie del aborto», de los años noventa, retrata a mujeres después de abortos clandestinos, y muchos le reconocen el mérito de haber ayudado a cambiar la opinión pública antes de que Portugal legalizara el aborto en 2007. Las exposiciones del museo, que van rotando, abarcan toda su trayectoria, desde los primeros dibujos hasta los pasteles de gran formato y las escenas tridimensionales que construía como modelos para sus cuadros.
El atrevido diseño de la Casa das Histórias Paula Rego, con las dos torres que evocan el Palacio Nacional de Sintra
En este parque encantador, a solo unos pasos del bullicioso centro de Cascais, la calma llega al instante. Reúne los antiguos jardines de dos grandes fincas, entre ellos los del palacio de los Condes de Castro Guimarães, y se ha convertido en un refugio verde muy querido tanto por los vecinos como por los visitantes.
Los caminos, a la sombra de altísimos pinos, eucaliptos y palmeras, serpentean hasta rincones llenos de sorpresas. Entre los famosos habitantes del parque, que campan a sus anchas, hay pavos reales que se pasean con aire altivo, gallos de colores y patos que patrullan el recinto. En el estanque central viven gansos y galápagos que toman el sol, y una pequeña granja con cabras y conejos hace las delicias de los niños.
El arroyo Ribeira dos Mochos fluye tranquilo por el parque, y lo cruzan pintorescos puentecillos. Descubre una rosaleda muy perfumada (espectacular a finales de primavera), la encalada Capela de São Sebastião, del siglo XVI, y amplias praderas de césped perfectas para un pícnic. Un quiosco con cafetería ofrece bebidas y algo de picar, y el parque infantil y la biblioteca pública completan su ambiente familiar.
La Capela de São Sebastião, en el Parque Marechal Carmona
Los orígenes de la Cidadela se remontan a 1490, cuando el rey Juan II mandó construir una torre defensiva en el extremo de la bahía de Cascais para proteger Lisboa de una invasión por mar. Esas defensas se pusieron a prueba en 1580, cuando las tropas españolas invadieron Cascais tras la muerte sin heredero del rey Sebastián. Durante los sesenta años de monarquía compartida que vinieron después, los españoles reforzaron mucho las fortificaciones. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, el rey Juan IV amplió el conjunto hasta convertirlo en la Cidadela en forma de estrella que ves hoy.
El capítulo que más cambió la fortaleza llegó en 1870, cuando el rey Luis I puso fin a la ocupación militar y convirtió la residencia del gobernador en palacio real de verano. Donde antes los soldados vigilaban el horizonte por si aparecían velas enemigas, ahora la corte portuguesa venía a bañarse en el Atlántico. La familia real veraneó aquí hasta la caída de la monarquía en 1910. Después el palacio pasó a la Presidencia de la República y todavía hoy es una residencia oficial del presidente.
En los últimos años, la Cidadela ha vuelto a reinventarse. Parte del conjunto funciona como el Pestana Cidadela Cascais, un hotel de cinco estrellas. El Cidadela Art District ocupa los patios de la fortaleza y se puede recorrer gratis. Encontrarás galerías independientes, estudios de artistas abiertos al público y tiendas de diseño. Las instalaciones de arte contemporáneo se alzan junto a murallas de piedra de 400 años, y es un contraste divertido que funciona sorprendentemente bien.
Este museo, que suele pasar desapercibido, cuenta la historia de la profunda relación de Cascais con el mar, desde la dura vida diaria de sus pescadores hasta la de un rey que prefería la ciencia a la vida de palacio.
El rey Carlos I, que da nombre al museo, sentía una auténtica pasión por la oceanografía. Entre 1896 y 1907 dirigió 12 expediciones de investigación desde Cascais a bordo de sus yates (todos llamados Amélia, como su esposa). Recogía él mismo ejemplares de aguas profundas y desarrolló nuevas técnicas que le valieron el reconocimiento internacional en el campo de las ciencias marinas.
La colección refleja las dos caras de esta historia marítima. Una sección muestra cómo era de verdad la vida de los pescadores tradicionales, con preciosas maquetas a escala de coloridas barcas de pesca, redes antiguas, instrumentos náuticos y fotografías de pescadores de Cascais faenando. La otra recoge el legado científico del rey Carlos, con ejemplares conservados de aguas profundas y los primeros aparatos oceanográficos que utilizó en sus expediciones.
El Museu do Mar ocupa la antigua residencia privada del rey
El Mercado da Vila es el mercado cubierto tradicional de Cascais, con toda una variedad de puestos de pescado recién capturado, productos locales y artesanía. Dentro del mercado hay un precioso conjunto de paneles de azulejos que representan la historia y el patrimonio de Cascais.
Dulces, tartas y pasteles locales a la venta en el mercado
La Casa da Guia es un complejo de tiendas y restaurantes de moda, situado en los terrenos de una casa señorial del siglo XIX. Las tiendas y los puestos venden regalos de diseño de alta gama, y desde los restaurantes hay unas vistas espectaculares del océano.
Si buscas una playa que te haga sentir que has descubierto algo de verdad, es esta. La Praia da Ursa es la franja de arena más impresionante de la costa de la Serra de Sintra, y su aislamiento mantiene a raya a las multitudes.
Llegar hasta aquí ya es parte de la aventura. Un camino de tierra lleva a un sendero que baja con mucha pendiente por la ladera de un acantilado derrumbado hasta la playa. Lo que te espera abajo compensa el esfuerzo: una cala salvaje y escarpada dominada por dos enormes peñascos, bloques de roca más dura que han resistido mientras el Atlántico erosionaba todo lo demás.
El mayor de los dos es la «Rocha da Ursa», que supuestamente se parece a una osa (ursa en portugués) y da nombre a la playa. Pero no te preocupes si no ves la osa: me la han señalado muchas veces y sigo sin verla.
Un consejo: Hay un sendero costero con unas vistas preciosas de 1,7 km que va del Cabo da Roca a la Praia da Ursa, y es una forma estupenda de alargar la visita al Cabo da Roca.
La Praia da Ursa vista desde el sendero costero que lleva al Cabo da Roca
Hay mejores sitios para aparcar que este…
El paseo marítimo de Oeiras es un camino pavimentado de 4 km que une las localidades de Oeiras y Paço de Arcos. A lo largo del paseo hay playas de arena, cafeterías y parques. Es un sitio fantástico para caminar, correr o ir en bici.
El paseo empieza en la Praia da Torre y llega hasta Paço de Arcos, pasando por la Praia de Santo Amaro. Hay un servicio regular de trenes que conecta Cascais con Oeiras y Paço de Arcos.
Cascais es un destino divertido para pasar unas vacaciones, con un ambiente animado y lleno de vida durante el verano. La localidad está repleta de restaurantes acogedores y bares con mucha marcha, y a última hora de la tarde y por la noche siempre pasa algo. En verano, Cascais atrae a gente de todas las edades y nacionalidades, y es un sitio fantástico para usar como base.
Los numerosos bares y restaurantes de la calle Alameda Combatentes
El campo de golf Oitavos Dunes está considerado uno de los mejores campos de golf de Portugal y se encuentra en un bonito entorno natural, entre las dunas del Parque Natural de la Serra de Sintra.
Este campo de golf de talla mundial lo diseñó Arthur Hills y ha acogido el Open de Portugal en varias ocasiones.
El Casino Estoril es uno de los casinos más grandes de Europa y desde hace mucho tiempo atrae a ricos y famosos. El casino ofrece una gran variedad de juegos de azar tradicionales, como la ruleta, el blackjack y el póquer, además de miles de máquinas tragaperras. También acoge espectáculos de teatro y música en directo. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Casino Estoril era un hervidero de espías, exiliados y aventureros, y se dice que Ian Fleming se inspiró en él para crear a su personaje James Bond.
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Sobre el autor: Soy Philip Giddings y vivo en el barrio de Graça, en Lisboa, con mi mujer Carla, cuya familia es lisboeta desde hace generaciones. Llevo visitando Portugal desde 2001 y escribiendo guías independientes en Cascais-Portugal.com desde 2009. A día de hoy, esta web es mi trabajo a tiempo completo. Visité Cascais en mi primer viaje a Lisboa cuando era adolescente y recuerdo que a Carla le hacía muchísima ilusión enseñarme su país. Veinticinco años después, ya casados, con una familia más numerosa y alguna que otra cana, seguimos yendo a las mismas playas de Cascais y recorriendo el mismo paseo marítimo en los días calurosos de verano.
Esta web cuenta con 32 guías sobre Cascais y sus alrededores. No acepto pagos de oficinas de turismo, turoperadores ni lugares de interés a cambio de incluirlos en mis contenidos. La página se financia con comisiones de afiliados por la reserva de tours, algo que se detalla en cada página que los incluye. Todos los datos prácticos (precios de entradas, horarios, rutas de autobús o las normas de reserva de entradas con hora) se contrastan con fuentes oficiales y los compruebo personalmente en los paseos que doy por el pueblo cada semana. Lee mi biografía completa aquí.